El equilibrio de las tensiones. Una propuesta a la que invita LA EUTONIA

EUTONÍA, significa tono armonioso, y refiere una modalidad de abordaje corporal que, a través de distintos recursos y propuestas de trabajo, tiene como objetivo, poner a la persona en CONTACTO CONSIGO MISMA ofreciéndole la posibilidad de indagar en el conocimiento de su corporalidad para así comprender la estrecha relación que existe entre las conductas y actitudes posturales, los estados emocionales y el modo en que cada uno se relaciona con el mundo externo.

Gerda Alexander, alemana de origen y danesa por adopción, fue quien ha comenzado a desarrollarla, a partir de sus propias necesidades, creando asì una concepción innovadora para el desarrollo y las habilidades corporales, que integra al individuo en su totalidad. Una de sus máximas concepciones sostiene la importancia de “sentir y observar” cada sensación que llega a la conciencia, accediendo asì a un verdadero descubrimiento de los propios procesos personales tomando como referentes las sensaciones que devienen percepciones , y las percepciones que devienen en palabras, pensamientos, sentimientos.

El TONO MUSCULAR es un estado de base de la musculatura, que funciona como sostenimiento del cuerpo, aumenta cuando estamos en acción y disminuye en quietud o reposo, también la musculatura siempre es “TELÓN DE FONDO DE LAS EMOCIONES.”

Acceder a este aprendizaje, permite tornar a la persona mas sensible al conocimiento de si misma para poder “ESTAR A TONO” en cada situación cotidiana, acorde a sus necesidades, equilibrando sus tensiones psicofísicas y cuidando su salud.

Para que esto sea posible , partimos de un aprendizaje vivencial, que toma como inicio el reconocimiento de la propia anatomía, sensibilizando la piel, afirmando la sensación y conciencia de la estructura ósea, recalando en la musculatura, las articulaciones, las formas y los volúmenes de cavidades, tomando en cuenta toda sensación proveniente de la interioridad. Que siento? Que percibo? Hay malestar en alguna zona ¿ Siento confort o malestar en la posición que elegí? esto permite asumir la responsabilidad del propio cuidado, desde un “darse cuenta corporal”.
También explora desde el movimiento las posibilidades de uso espacial aprendiendo a utilizar un TONO OPTIMO, para cada desplazamiento o para el reposo.

Lo interesante de la tarea se centra no en la cantidad de veces que se repite una ejercitación sino en la calidad de su hacer, en la atención que ponemos en su acción , no es cuanto hago sino como lo voy haciendo. Esta atención puesta en el modo de accionar permite tornarnos mas armoniosos y eficaces en las actividades ya sea en lo cotidiano , en lo artístico, o en los momentos de descanso.

Es imprescindible como concepto acotar que siempre que trabajamos desde el cuerpo con una mirada interna, es decir no imitativamente, se pone en juego nuestro pensamiento, nuestros afectos, las historias impresas en la memoria y el inconsciente corporal, es decir todo lo que conforma nuestro repertorio vivido y sentido a través de él.

La EUTONÍA restituye a la persona sus potenciales perceptivos favoreciendo su equilibrio neurovegetativo. Mejora también actitudes posturales, permitiendo habitar un cuerpo mas disponible, enseñándole a utilizar un “quantum” de energía tónicomuscular con menor esfuerzo y mayor rendimiento, esto permite prevenir o recuperar problemáticas que surgen por una organización deficiente del cuerpo.

La posibilidad del fluir del tono, se relaciona con los estados saludables de la persona, con su capacidad para estar flexible y adaptable a sus necesidades, esto se manifiesta en su disponibilidad psicofísica. La fijación de un tono muy elevado (hipertonía) refiere a la rigidización y la dificultar de flexibilizarlo, cuando esto ocurre limita y empobrece tanto el movimiento como la capacidad expresiva de la persona, también sus pensamientos, sus emociones y su creatividad se ven afectadas, y esto conlleva a la estructuración de una “coraza muscular”.

Dado que la musculatura, se implica en nuestras estados de ánimo, todo lo que produce displacer, dolor o temor hace que nos “apretemos” bajo una capa de tensión tóxica, asentándose así la “coraza muscular”.

Cuando la coraza se instala perturba el movimiento energético, la sensación de displacer es constante, hay pérdida de vitalidad, poniendo en riesgo la salud.

Desde el aprendizaje que propone esta disciplina, y sus recursos es posible mantener un registro sensible del propio cuerpo, aprendiendo a tomar la fuerza y el sostén de los huesos, de modo tal que la estructura ósea se torna colaboradora y aliada de la musculatura. Al bajar la carga de tensión, es posible restituir estados mas placenteros, tanto físicos como anímicos- tomando siempre la correspondencia indisoluble entre tensión corporal y tensión psíquica.

Cuando el tono queda fijado en una hipotonía (tono bajo), el cuerpo se percibe pesado y con poca fuerza, hay sensación de cansancio y desvitalización.y la carga de energía es baja.

El “estado eutónico”es un modo de “ir estando”, al que se accede paulatinamente a partir de experimentar e incorporar los principios de esta disciplina, es una conquista diaria, que debe estar presente en cada uno de nosotros en procura de un vivir mas pleno permitiendo integrar una dinámica continua de nuestros procesos corporales, nuestro lenguaje y expresividad, favoreciendo los vínculos, la comunicación y el contacto con el mundo externo.